lunes, 7 de noviembre de 2011

CONCEPCIONES DEL DESARROLLO


CONCEPCIONES DEL DESARROLLO
Margarita Graziano

1. Introducción
Creemos que no sería errado suponer que si en elámbito de las Ciencias Sociales un concepto ha sido objeto de tantasdefiniciones como escuelas o tendencias de análisis lo han incluido en suspostulaciones, dicho concepto es el de "desarrollo". Es más aun elmero intento de ordenamiento o clasificación de tantas y tan variadasconcepciones remitirá no solamente al marco del abordaje conceptual sinotambién a la aún más intrincada esfera de la connotación política.
Reivindicar el carácter eminentementepolítico del concepto de desarrollo -cualesquiera haya sido la acepción que elmismo haya asumido históricamente- implica por un lado, un, a nuestro juicio,obvio pero necesario reconocimiento del hecho de que toda -definición, alerigirse como intento de reproducción conceptual de una realidad, traza almismo tiempo las líneas para su autoconstrucción como modelo. Por otro,es ese carácter de modelo que aquí planteamos el que desplazará al concepto delámbito estrictamente teórico para convertirlo en elemento de juicio de lamedida en que la realidad se acerca o se aleja de él.
Concepto,definición o modelo no serán pues más que los puntos de arranque de un procesoen el que el componente político -a priori ideológico hasta ese momento- seconvertirá en línea rectora de la tarea de trazar metas y esbozar caminos, o enotras palabras de planificar, tarea por cierto eminentemente política.
Nuestro trabajo, así planteado, apunta en primer término al abordajede algunas de las definiciones más usuales del problema del desarrollo. No esnuestro objetivo el agotar un espectro a todas luces tan amplio que requeriríauna tarea de relevamiento que supera las pretensiones de esta aproximación. Ensegundo lugar, intentaremos ver en qué medida está presente el componentetecnológico en dichas definiciones como indicador de ese desarrollo cuyascaracterísticas se pretende definir o planificar. Al encarar dicha tarea lohacemos en la convicción de la naturaleza eminentemente política de laplanificación contemporánea y en el convencimiento de que tal postura ha idoinundando progresivamente el campo más nuestro y específico de la comunicaciónsocial. Partiendo de tal supuesto, Intentaremos esbozar algunos de los principalesenfoques respecto a la relación entre desarrollo tecnológico y desarrollocomunicacional
Recordar el carácter político y polémico del tema que hemoselegido no pasaría de ser una mera declaración de principios si no fueranuestra Intención el incluir en la parte final del presente trabajo algunasconsideraciones y propuestas que, sometidas a critica y revisión, puedanaportar a la tarea de construcción de nuevos indicadores de desarrollocomunicacional basados en una visión alternativa del desarrollo y de latecnología.
2."La idea de desarrollo"
No pocos autores coinciden en señalar entre los antecedentes másclaros de lo que a partir de la segunda post-guerra habría de erigirse en"teoría del desarrollo", al pensamiento social de los siglos XVIII yXIX y a la fuerte presencia en sus postulaciones de la idea de progreso,idea que, siguiendo la lógica histórica de la época, nació estrechamente ligadaa las primeras aplicaciones de los descubrimientos científicos al campo de laproducción y de allí a las instituciones sociales que habrían de ajustarse alnuevo proceso de reorganización social del trabajo. Las nuevas formas delfloreciente capitalismo encontrarían en tales concepciones las raíces mismas desu teoría de la innovación técnica no sólo en su auténtico valor para elincremento de la tasa de ganancia sino también en sus posibles réditos a escalasocial.
Sin embargo, sería erróneo atribuir al campoestrictamente económico una concepción de la evolución de la sociedad queencuentra ya sus principales defensores en el humanismo clásico y en las nuevasvertientes que se inician con figuras como Montesquieu y Condorcet y seconsolidan en la Ley de los Tres Estados de Comte.
Aún desde distintas perspectivas, un supuesto está implícito enambas formas de acercamientos: aquél que asocia la historia de la humanidad aun proceso constante de devenir social, proceso en absoluto exento -y enespecial en el campo de las ciencias sociales- de una visión escatológica.
Nuevamentedesde el campo económico, aunque en tiempos más recientes, surge el concepto decrecimiento. Como anotan Sunkel y Paz , se trata de
Un concepto más reciente, asociadoestrechamente a la teoría macroeconómica es el de crecimiento. En cierto modoes similar al concepto de evolución, por lo menos en lo que se refiere alaspecto de mutación gradual y continua que le es inherente; también incorporael de progreso, en el sentido de acentuar la importancia fundamental de lasinnovaciones técnicas en el proceso de crecimiento.
Sin embargo, y como bien señalan dichos autores, la problemáticadel crecimiento no surge tanto de una visión optimista de la idea de laevolución sino más bien de una preocupación estrictamente económica por loslímites de la expansión del capitalismo y, en especial, por la crisis queafecta a dicho modo de producción en las postrimerías de los años 20.
A la concepción humanista del progreso y la evolucióny a la definición económica de la versión más actual del crecimiento habrá desucederle la idea de la industrialización como punto de vista más actualizadode un curso de acción predefinido y de una estrategia más global que aplicadaesencialmente al nivel de las características del aparato productivo,extendería sus consecuencias al conjunto de toda la formación económica-social.Nacida del seno mismo de los países capitalistas avanzados, tal concepción seráretomada por aquellos países de escaso o relativo grado de desarrollo comopolítica explícita que supuestamente coadyuvaría a la solución de los problemasde la dependencia externa a través de la creación de una industria capaz deabastecer la demanda interna.
Sería ingenuo suponer que la nueva política de industrializaciónasumió características similares en los distintos sectores o áreas geográficasen la que la misma pretendió ponerse en marcha. Es más, quizás, la diferenciamás notable, o en otras palabras, los polos más extremos puedan ilustrarse conmás casos de la Europa de los años 30 y la América Latina de la década del 50.En el primero de los casos dicha industrialización apunto a la creación de unainfraestructura pesada capaz de servir de base a la posterior creación de unamanufactura independiente. Ejemplo de esta visión del proceso podría ser elcaso alemán en el que el proyecto se apoyó notablemente en el desarrollo de laindustria siderúrgica que más tarde habría de ser impulsora de la industriabélica. En el segundo de los casos, la premisa de la industrialización selimitó fundamentalmente a una política de sustitución de importaciones que,lejos de sentar las bases de cualquier desarrollo ulterior agudizó aún más loslazos de la dependencia.
No es nuestro cometido al abordar en estetrabajo la vasta pero necesaria tarea de relevar las consecuencias concretas detales políticas ni mucho menos la de entroncar su surgimiento ya sea conescuelas económicas o con etapas diversas del desarrollo capitalista. Hemosintentado en esta breve introducción a la problemática que habremos de abordarel delinear los que podrían ser, considerados como antecedentes de la temáticadel desarrollo. Por el momento, podríamos aventurarnos a sostener qué muchas delas posiciones subyacentes en las ideas de progreso, evolución, crecimiento oindustrialización, están en mayor o menor medida en la base de algunas de lasdiversas visiones del desarrollo que aquí trataremos.
Baste con señalar que somos concientes deque un estudio en profundidad de tales antecedentes debería abarcar -por lomenos en el área de la Teoría Social- desde el análisis del pensamiento ligadoa la idea de la dinámica en Comte, el evolucionismo spenceriano, la teleologíamarxista hasta la posturas de Spengler o de las escuelas ligadas a la llamada"sociología histórica".

3. El problema del desarrollo: definiciones e intentos declasificación.
3.1. Los "enfoques actuales" en Sunkel y Paz

En su obra El subdesarrollolatinoamericano y la teoría del desarrollo, Osvaldo Sunkel y Pedro Pazconsideran que en la actualidad pueden reducirse a tres las principalestendencias que se ocupan del problema del desarrollo. Trataremos de anunciar agrandes rasgos las características particulares de cada una de ellas.
a. El desarrollo como crecimiento
Este enfoque se caracteriza básicamentepor una asimilación entre crecimiento y desarrollo que lleva a la utilizaciónde indicadores básicamente económicos para la medición, y dentro de dichosindicadores, en especial, el ingreso por habitante. La preocupación esencial dela "teoría del crecimiento" se centra en la influencia que tiene lainversión sobre dicho crecimiento siendo tal hecho el que permite derivacionesdel tipo de las que sostienen que es la incapacidad interna de acumulación (ypor tanto el estado de desinversión a escala nacional) la que generasituaciones de subdesarrollo. Es evidente que una visión de este tipo llevanecesariamente a la postulación de la necesidad de insuflar capitales en laseconomías nacionales con el objetivo último de lograr una más alta tasa deingreso por habitante vía incremento del producto bruto interno.
Las criticas a tal posición han sido lanzadas desdelas más variadas tendencias de la economía no keynesiana. Se hace evidente quesubyace a ella una concepción reduccionista del problema del desarrollo queparte de la limitación de sus causas a problemas de acumulación interna einversión. Por otra parte, tal visión no tiene en absoluto en cuanto laincidencia de las inversiones que se postulan como solución en otros sectorestanto de la economía como fuera de ella.

b. "El subdesarrollo comoetapa"
Quizás el caso más característico dentro de lo que genéricamentese ha denominado "teorías del subdesarrollo" sea el constituído poraquellos enfoques que parten de una concepción del desarrollo como"secuencia de etapas históricas que son, por lo general, las mismas quepueden observarse en la evolución de los países actualmente desarrollados"1
Metodológicamente, se parte de las características observadas enlas llamadas "sociedades subdesarrolladas" para señalar los caminosque habrán de recorrerse en el tránsito hacia el desarrollo. Técnicamente,responden a este criterio las políticas de modernización de sectores llevadas acabo en América Latina desde la década del 50. Ideológicamente, subyace a estasposiciones una concepción del optimun a lograr basada en una identificación delmodelo con el estadio actual de la sociedades capitalistas avanzadas.
Este tipo de enfoque ha encontrado sus exponentes másfieles tanto en el campo de la sociología como en el de la antropología. Eneste último, es fácil identificar las posturas sostenidas por la "teoríadel subdesarrollo" con el modelo de tránsito postulado por Robert Radflelden su "continuo folk-urbano" a partir del cual se va a gestar todauna corriente de pensamiento antropológico ligado estrechamente alfuncionalismo. En el área de la sociología, y particularmente en AméricaLatina, quizás el caso que merezca más nuestra atención sea el del enfoque deGino Germani 2.Dicho autor explica claramente en su obra el valor de esos tipos dicotómicosconstituidos en uno de los polos por la sociedad tradicional y en el otro, porla moderna sociedad de masas:
Esta tipología dicotómica es desdeluego el resultado de una simplificación extrema y en ella reside a la vez lalimitación y la utilidad de toda tipología. A esta observación general cabeagregar dos indicaciones: los dos tipos opuestos han de considerarse losextremos de un continuo pluridimensional, en tanto las formas de transiciónpueden ser múltiples. En segundo lugar, aún manteniendo la sencillez de ladicotomía, no estará de más tener en cuenta en todo momento, que tanto del ladodel extremo "preindustrial", como del lado opuesto, de la sociedadindustrial, cabría distinguir una multiplicidad de formas... 3
Sin embargo, ese reconocer la necesidad de un análisis"pluridimensional" por parte de Germani no quita valor a laobservación que anteriormente hacíamos respecto a este tipo de enfoque. Lopluridimensional en Germani estaría en el nivel de la constatación histórica deuna realidad innegable y no en el de una planificación hacia modelos múltiples,distintos y específicos., Incluso, el mero establecimiento de una visiónhistórica dicotómica -aunque se le reivindique un carácter básicamentemetodológico conlleva necesariamente al esbozo de políticas de"transición" en términos de modelo final.
Si un hecho debe apuntarse como positivo -y así lo señalan Sunkely Paz- respecto a este tipo de enfoque es él haber sacado al problema deldesarrollo del ámbito estrictamente económico que caracteriza al tratamientoque de el hace la "teoría del crecimiento" para poner el énfasis enáreas tales como la definición de las instituciones, los comportamientos y lasactitudes que tipifican a ambos polos aun cuando a todo lo largo del trabajo deGermani es en especial, en lo que se refiere al análisis de la transición- esinconfundible la impronta del nacionalismo parsoniano.

c. "El desarrollo comoproceso de cambio estructural qlobal
Los autores tomados como fuente en esta clasificación de losenfoques actuales del problema del desarrollo consideran que en los últimosaños se ha operado                              -particularmente en el ámbito de América Latina- un proceso deredefinición en el área de la problemática del desarrollo basado en dospremisas fundamentales:

1. La crítica a los supuestos implícitosen las anteriores concepciones basada en un conocimiento más profundo de lascaracterísticas particulares de nuestros países, crítica que implicónecesariamente una revisión de las políticas seguidas a la luz de dichossupuestos.
2. El reconocimiento de la necesidadde un análisis estructural de las economías latinoamericanas en una visión queentroncara su surgimiento y evolución en el marco del contexto internacional enel cual se insertan.
La cada vez mayor insistencia en la necesidad de reforma profundaso estructurales ha dado pie asimismo a una necesaria redefinición del papel queha de jugar el Estado.
Cabría hacer aquí una pequeña disgresión sobre el término"estructural" al que se alude para caracterizar a esta nuevacorriente de pensamiento. Se trata, en este caso, del manejo de dicho conceptopara apuntar a las características del ámbito en que se operarán las reformaspropuestas en una concepción de la sociedad concebida como globalidad y no dela alusión al paso de una "estructura económica" -para usar laterminología por ellos planteada- a otra.
Señalan Sunkel y Paz, un supuesto avanceque va desde la concepción inicial del "cambio estructural" hacia lacorriente "estructuralista", en los siguientes términos:
Ante el éxito relativamente escaso de los esfuerzos realizadosdesde el punto de vista del cambio estructural y el mejor conocimiento que setiene sobre datos y otros aspectos de la estructura económica e institucionalde nuestras sociedades, se ha venido insistiendo cada vez más en la necesidad detransformaciones profundas, de reformas estructurales que permitan que elfuncionamiento y expansión del sistema económico produzca como resultado másdinámico y más justo.
Se ha identificado a esta nueva, corriente depensamiento con la obra realizada por la CEPAL, obra que, a juicio de Sunkel yPaz, no ha llegado a plasmarse en logros concretos satisfactorios en lasdistintas realidades en las que las políticas y planes concretos han sidoaplicados. Las principales críticas ante tales "fracasos" han venidoincluso de la propia escuela estructuralista la cual ha reconocido que, en elexamen de la realidad latinoamericana, recayó en la utilización del mismométodo analítico de las teorías del crecimiento y del subdesarrollo cuyossupuestos se había dedicado a cuestionar.
Es justo reconocer que el enfoque cepalino ha sufrido cambios enel período que se abre a partir de sus primeras postulaciones hacia mediados dela década del 40 hasta la actualidad. En sus primeros trabajos, la concepciónde desarrollo económico se acerca bastante a la de crecimiento sustentada porlas escuelas precedentes.
Al respecto, señala Octavio Rodríguez 4 :
...ensus primeros documentos, el desarrollo económico se expresa en el aumento delbienestar material, normalmente reflejado en el alza del ingreso real porhabitante y condicionado por el incremento de la productividad media deltrabajo.
Aun partiendo de esta concepción inicial, está presente en laconcepción de la CEPAL desde sus primeros trabajos, el planteo del análisis ala luz del enfoque centro-periferia, planteo que es el que, a juicio de algunosautores, al mantenerse a pesar de las revisiones internas, va a dar coherenciay unidad al pensamiento de dicha institución.
Una posterior visión del desarrollo parala, CEPAL va a estar presente en un trabajo suyo de 1963 5 en el que, al analizar elfracaso de las políticas de inversión en las economías latinoamericanas, seseñala:
Unfenómeno histórico de semejante dimensión debe ser explorado en sus múltiplesmanifestaciones. Y éstas se extienden desde la constelación internacional y suscambiantes mudanzas, pasando por las cuestiones económicas más estrictas deinversión y productividad, por ejemplo, a las aparentemente ya muy lejanas delas ideas, sentimientos y hábitos cristalizados por obra de un largo pasado.

De esta forma, la CEPAL comenzaba a alejarse de lospostulados de la teoría del crecimiento. Sin embargo, en el mismo trabajo queantes citáramos, algunas de las posiciones guardan cierta semejanza con los queSunkel y Paz han denominado "el enfoque del subdesarrollo comoetapa". Nos referimos especialmente al ámbito metodológico y alreconocimiento que dentro de él se hace de la validez de la utilización detipos o modelos que "se limitan a marcar las configuraciones predominantessin las cuales es imposible entender esa misma realidad en lo que se le separao distancia".
Sin embargo, tal concepción metodológica es claramente delimitadaen su alcance cuando al analizar, por ejemplo, el caso del tránsitorural-urbano, califica a dicho pasaje como "...una pura discontinuidad...una línea quebrada de brusquedades, de saltos y de grandes vacíos".
Conviene recordar aquí que, al tratar de hacer un breve esbozo deltratamiento del problema del desarrollo siguiendo como guía la clasificaciónestablecida por Sunkel y Paz, no hemos pretendido en ningún momento ni dar poragotada esta temática, ni mucho menos el considerar a tal clasificación y a loscriterios sobre los que la misma se asienta como únicos elementos válidos.
Nuestro objetivo ha sido, fundamentalmente, el de intentar unprimer ordenamiento de los enfoques diversos de la problemática en cuestión,ordenamiento al que tomamos sólo como punto de partida en la detección delvalor asignado al componente tecnológico en las distintas visiones ydefiniciones del desarrollo.
111.2. Una visión adicional
Al esbozar las principales tendencias en el tratamiento del temadel desarrollo, y fundamentalmente aquéllas referidas al que del mismo hace elllamado "enfoque estructuralista", dos autores que en su momentoestuvieron ligados a tal enfoque, aportan una determinada visión de loscomponentes a ser tenidos en cuenta en el proceso, visión que entronca elproblema de la consideración histórica en una óptica distinta a la postulada porlas anteriores corrientes.
Así, Cardoso y Faletto 6  señalan
...elproblema teórico fundamental lo constituye la determinación de los modos queadoptan las estructuras de dominación, porque por su intermedio, se comprendela
dinámicade las relaciones de clase. Además, la con figuración en un momento determinadode los aspectos políticos institucionales, no puede comprenderse sino enfunción de las estructuras de dominio. En consecuencia, también es porIntermedio -de su análisis que se puede captar el proceso de transformación delorden político-institucional. Esta elección teórica queda avalada empíricamentepor el hecho de que los cambios históricos significativos del proceso dedesarrollo latinoamericano han sido siempre acompañados, si no de una mudanzaradical en la estructura de dominación, por lo menos por la adopción de nuevasformas de relaciones, y por consiguiente de conflicto entre clases y grupos.

Consideramos significativa la anterior cita en la medida en queimplica una óptica crítica y por tanto diferente a las visiones sostenidas porlas escuelas cuyos lineamientos fundamentales antes analizaremos.
Más adelante en nuestro trabajo,intentaremos entroncar las consideraciones de los mencionados autores en elenfoque que hagamos del problema en el ámbito del sectorcomunicación-información.

IV. Tecnología y Desarrollo
Es nuestro cometido en este apartado elintentar ver qué papel ha sido asignado al problema de la tecnología -o, alcomponente tecnológico- en las distintas visiones del desarrollo queanteriormente esbozáramos.
Creemos necesario partir de una consideración sobre el valor quedaremos al problema de la tecnología en el contexto del capitalismo a escalamundial. Es nuestra concepción que cada modo de producción se caracteriza poruna forma particular de aprovechamiento de la energía y de transformación de lamisma en valores de uso y valores de cambio. Francisco Mieres, en un trabajo dereciente publicación 7 sostiene:

Eldesarrollo de la llamada "revolución tecnológica" impulsada en granmedida por las grandes corporaciones modernas, exige constantes cambios en lasfunciones de producción, y en particular, un contenido creciente de energía porunidad de producto social.
Elcarácter consumista a ultranza del capitalismo contemporáneo como requerimientode las necesidades de realización de un producto social debe crecerincesantemente como requisito de la retroalimentación de la reproducciónampliada de capitales.
Esevidente que es a este último requerimiento que señala Mieres a donde apunta elverdadero valor de la tecnología contemporánea, la que en el ámbito de laproducción de bienes materiales irá a cumplir el vital papel de aumentar latasa de la ganancia
En los enfoques que se han subsumido bajo ladenominación de la "teoría del subdesarrollo como etapa" es claro elpapel que ha jugado el problema de la innovación tecnológica en la medida enque tal variable ha sido tomada en cuenta en numerosos proyectos basados en elsupuesto de que es mediante la aplicación de tal tipo de innovación a uno ovarios sectores de la actividad productiva se "modernizaría" elsistema. Es en esta línea en la que, a nuestro juicio, deben inscribirse lascorrientes ligadas al "difusionismo" en su versión de proceso detraslado de técnicas productivas de los llamados países desarrollados al áreadel subdesarrollo.
Los planes de modernización agrícolallevados a cabo en algunos países de América Latina a partir de la década del50 responden a las claras a tal concepción, la que encuentra sus reflejos ofundamentos supuestamente teóricos en los trabajos de autores como Juan DíazBordenase 8  
Cabe acotar que el valor de innovación enesta concepción no se remite al área estricta en donde la misma es aplicadasino que se ajusta a las posibles y potenciales repercusiones sobre latotalidad que antes señaláramos.
En el enfoque de la CEPAL, y en especial en la etapacorrespondiente a sus postulaciones acerca de la industrialización, aparececlaro el papel asignado a la tecnología. Partiendo de las similitudes de losproblemas económicos en los distintos países de la periferia -concepción queanteriormente cuestionáremos- se describe a la fase de desarrollo caracterizadacomo industrialización en términos de "una etapa más en el fenómeno depropagación universal de las nuevas formas de la tecnología productiva, o si sequiere, en el proceso de desarrollo orgánico de la economía del mundo". 9
En un interesante trabajo de 1976, Arghiri Emmanuel 10 al referirse a lo que él denomina"el fetiche de la industrialización" en polémica con una ponencia deBill Warren, señala:
...sirealmente queremos desmitificar el concepto de desarrollo económico debemos,primero y ante todo, reconocer que la única finalidad concebible del desarrolloes mejorar el bienestar material de los hombres, y que sólo por esta razóninteresa a los economistas. La industrialización, la manufactura, lamecanización, etc, pueden ser únicamente los medios para conseguir este fin, ysería absurdo y ridículo considerarlos como fines en sí mismos.11
Volviendo a la concepción de la CEPAL debemos señalar que la mismaha recibido amplias críticas desde afuera e incluso en el seno mismo de lainstitución, críticas que parten de la inadecuación de las técnicasdesarrolladas en el centro en la medida en que las mismas se vuelcan haciasectores productivos de gran escala mientras subsiste en la periferia unmercado incapaz o deficiente para acceder a los bienes producidos. Talescríticas llevarán necesariamente a la conclusión de que la transposicióntecnológica conlleva necesariamente a un proceso de industrialización que creao fortalece los lazos de la dependencia externa. Es más, a nuestro juicio,acrecentarían aún más las deficiencias de ese mercado interno por el aumentodel desempleo que la aplicación de dicha tecnología traería aparejada: unincremento de la productividad basado no en un aumento de la fuerza de trabajoaplicada al proceso productivo, sino por el contrario una más alta composiciónorgánica del capital resultado de la reducción de trabajo.
Dicha posición ha sido revista por la misma CEPALsiendo quizás el principal resultado de tal revisión la postulación de lanecesidad de conformación del sector manufacturero a partir de las ramas de latecnología más simples y más próximas o accesibles al mercado que habrá deconsumir los bienes finales.

En su trabajo Tecnología Alternativa, Charles Dickson caracterizaa esa relación entre desarrollo económico y desarrollo tecnológico tal como lamisma ha sido planteada por los enfoques no marxistas como "una relaciónde interdependencia funcional que representa de nuevo el crecimiento de latecnología como una evolución lineal a través de estadios sucesivos a lo largode una trayectoria inevitable" 12.Tal afirmación de Dickson bien podría caracterizar la visión que del papel dela tecnología han tenido las escuelas ligadas a la teoría del desarrollo comocrecimiento y la del subdesarrollo como etapa.
Las revisiones críticas que formuláramos para la CEPALy las nuevas postulaciones de esta escuela se asimilan quizás mejor a lo queDickson denomina "tecnología intermedia", a la que se refiere en lossiguientes términos:
Estees el nombre que se le ha dado a un conjunto de tecnologías situadas a mediocamino entre las tecnologías de capital intensivo generalmente exportadas hacialos países subdesarrollados por las naciones industrializadas y las tecnologías"indígenas" que ya poseen los países subdesarrollados.13
Más allá de los enfoques reseñados lapreocupación por el problema de la tecnología tiene una vigencia sustancial ene! actual momento latinoamericano. Prueba de este hecho son los acuerdos yresoluciones regionales sobre transferencia tecnológica en el marco del PactoAndino y del Acuerdo de Cartagena. En tal ámbito, subyacería también, a nuestrojuicio,  determinada visión deldesarrollo según la cual se consideraría como situación óptimo para dichodesarrollo la posibilidad de autogeneración tecnológica. Fijado ese marcoóptimo, los acuerdos sobre problemas tales como "desagregación" vs"paquetes tecnológicos" serían medidas de transición que apuntaríansupuestamente a ir cortando los lazos de la dependencia en forma gradualmientras se crean las condiciones para la producción de una tecnología propia.Si bien no es tal el objetivo de nuestro trabajo creemos pertinente sosteneraquí que consideramos que tal visión es incorrecta en la medida en queparcializa el análisis en un ámbito que en absoluto tiene en cuenta lasrelaciones de poder al interior de las sociedades nacionales.
Queremos cerrar este breve esbozo sosteniendo que todapostulación del desarrollo en términos puramente tecnológicos descontextualizaal problema de su verdadero ámbito de análisis: las relaciones de poder a nivelinternacional y nacional y sus expresiones particulares en cada uno de dichosámbitos.

V. El problema del"desarrollo comunicacional"

Tal como apuntáramos en las aclaraciones quepreceden a este trabajo, una de las preocupaciones que dieron lugar a esteprimer acercamiento a la temática ha sido el cuestionamiento de la validez delos indicadores hasta ahora utilizados para dar cuenta del "desarrollocomunicacional" de un país.

Veamos pues las características fundamentales de talesindicadores. En primer término debemos señalar el carácter básicamentecuantitativo de los mismos. Incluso formas internacionales de medición de dichodesarrollo, a la luz de las cuales se establecen jerarquías entre países, sebasan en indicadores tales como número de salas de cine, cantidad de receptoresde televisión o radio, etc. . Ejemplo de este tipo de análisis son los mismosinformes periódicos de la UNESCO. A la luz de estos criterios, existiría portanto una correlación positiva entre los datos apuntados y el grado dedesarrollo comunicacional de un país, correlación que como intentaremos ver másadelante da cuenta -y en forma cuestionable- de sólo un aspecto de todo elproceso cornunicacional como es la posibilidad de recepción, y tambiénde sólo un aspecto del marco económico como es la también posibilidad deacceso al mercado del consumo.
Si intentamos ver en que medida se asocia estesupuesto desarrollo comunicacional con un desarrollo tecnológico caeríamos enuna falacia si no tuviéramos en cuenta el grado de dependencia que en esteúltimo nivel caracteriza a nuestros países. Bastaría en tal sentido, una somerareseña de las formas en que han surgido y se han desarrollado nuestros"sistemas de comunicación masiva" para ver en que medida han incididoen dicho proceso, una tecnología transpuesta desde el centro. Es más, un análisisen profundidad requeriría incluso de un estudio de los mensajes que esatecnología institucionalizada en medios vincula a la luz de una visión de loque se ha llamado "paquete tecnológico" aplicada al campo de lacomunicación..
Tal visión del desarrollo comunicacional son indicadores del tipode los reseñados se correspondería a las claras con una visión del desarrollocomo crecimiento o al menos podría ser asimilada a uno de los sectores en quetal crecimiento se opera. Por otra parte, creemos que contiene elementos quepodrían permitir su asociación con las concepciones dicotómicas dedesarrollo-subdesarrollo en la medida en que para que un país pueda serconsiderado "desarrollado" deberá alcanzar los niveles en los que yase hallan los que ocupan los primeros lugares en la jerarquía, establecida.
Al analizar las formas particulares de articulación entre losaspectos tecnológicos y el sistema comunicacional, Dickson pone el énfasis enlas posibilidades y limitaciones expresadas por la tecnología en los siguientestérminos:
Eldiseño de los medios de comunicación es el que determina la forma en que elindividuo puede comunicarse con los demás miembros de la sociedad, aparte depoder hacerlo cara a cara. 14
Dicho autor toma como ejemplo el caso delteléfono que permitiría sólo una forma de comunicación -la que se da entre dospersonas- típico a su juicio, del carácter individualista de la sociedadcapitalista. En nuestra área de la comunicación masiva -área en la cual eltrabajo teórico a permitido una clara diferenciación entre los procesoscomunicacionales y los meramente informativos- puede verse más claramente laarticulación de la tecnología con la forma en que se pretende que la misma seautilizada.
Retomando las consideraciones que anteriormente hacíamos respectoal uso de indicadores de carácter cuantitativo para la medición del grado dedesarrollo comunicacional, queremos señalar que tal postura ha tenido granpeso en América Latina. Baste con señalar como ejemplo el trabajo de laprofesora Nery Marino, Comunicación y Desarrollo 15 que si bien constituye un importanteacopio de información sobre aspectos de nuestro sistema comunicacional, siguelas mismas líneas que antes criticáramos.
VI. Esbozo de alqunas posiblesalternativas
Afirmábamos al comienzo de nuestro trabajo que no era propósitodel mismo el dar una respuesta final a los interrogante, que aquí seplantearan. Por otra parte, señalábamos que otra de las preocupaciones que dioorigen a este trabajo surgió en el seno del último Congreso de la AIERI a partirde la intervención de Ithiel de Sola Pool, intervención en la que identificóclaramente al problema del logro de un N011 con el del acceso a las nuevastecnologías de las telecomunicaciones. A partir de tal identificación, sequitaba a dicho problema del campo de la confrontación política para reducirloesquemáticamente -o quizás mejor, ideológicamente- al ámbito de compra y ventade tecnología. En dicha oportunidad, tal postulación dio pie a una ampliadiscusión sobre el problema del origen de tales tecnologías y su evidente pesoen el fortalecimiento de los lazos de la dependencia, por un lado, y en elcarácter fundamentalmente ideológico de la tecnología en tanto vehículoreproductor de las tendencias de desarrollo del capitalismo en los países centrales.16
           
En aquella oportunidad remarcamos algunos hechos sobre los cualesdesearíamos volver brevemente ahora.
Es evidente que una concepción del desarrollo que no acepte almismo ni como, proceso de crecimiento económico ni como modelo cuyo modelo loconstituyen los países capitalistas centrales, deberá partir necesariamente delanálisis del contexto histórico de nuestra inserción en el modo de produccióncapitalista a escala mundial, mientras que por otro lado deberá obligadamenteanalizar las relaciones de poder al interior de nuestras formaciones nacionalesy los vínculos de articulación con aquel contexto. E
Es enesa doble articulación en donde, a nuestro juicio, deben buscarse las líneasque permitan una redefinición del problema del desarrollo comunicacional comouno de los aspectos dentro de un proceso de transformación estructural global.
Si nos limitamos al campo de la comunicación, creemos que lamedición de tal desarrollo debe pasar por el abordaje de categorías tales comoACCESO Y PARTICIPACIÓN 17, lasque operacionalizadas a nivel de indicadores podrán dar debida cuenta del gradoo medida de la verticalidad de un sistema comunicacional. Es evidente que en laanterior aseveración está supuesta la óptica de la consideración de losactuales procesos como meramente informativos.


1 Sunkel, O. y Paz, P. op.cit. pág. 33
2 Germani, Gino.Política y sociedad en una época de transición de la sociedad tradicional a lasociedad de masas. De. Paidós, Buenos Aires, 1965.
3  lbid.pág.71
4 Rodríguez,Octavio. La Teoría del Subdesarrollo de la CEPAL. Siglo XXI Editores, México,1981.
5 CEPAL. El desarrollo social en América Latina en la Post-guerra.Ed: Solar-Hachette, Buenos Aires, 1963.
6  Cardoso, F. y Faletto, E. Dependencia y Desarrollo en América Latina.Siglo XXI Editores, México. 1976.
7  Mieres Francisco. Crisis capitalista y crisisenesgética. De. Nuestro Tiempo, México, 1979. Pág. 189.
8 Ejemplo deesta concepción es el trabajo de dicho autor Communication and RuralDevelopment. UNESCO, París, 1977. Sin embargo, debemos señalar que DíazBordenave ha superado tal visión en sus últimos trabajo.
9 Citado por O.Rodríguez, op. cit. pág. 36.

10 Warren, B yotros. Industrialización y Tercer Mundo. De. Anagrama, Barcelona, 1976.

11 Id. pág. 87.
12 Dickson, Charles. Tecnología Alternativa. H BlumeEdiciones Madrid, 1979.

13 Id. pág. 32.
14 Dickson, Ch. Op. cit. pág. 138.
15 Marino, Nery. Comunicacióny Desarrollo. Ediciones de la Facultad de Humanidades y Educación, UCV, Caracas,1976.
16 Intervención de la Prof. Evangelina García Prince 26-8-80.
17 En un trabajo publicado por la revista ININCO Nro 1 (agosto 1981)abordamos la definición de dichas categorías.

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